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¿Qué
harán mis hijos mañana ...?
por Jaime Alée (05/08/2004)
Me
parece sentir cada vez con más fuerza una incertidumbre
y hasta un cierto grado de angustia de los padres de hijos
menores a 20 años respecto del futuro que les depara
a sus hijos, y me refiero a la seguridad de que están
siendo preparados y entrenados adecuadamente para sobrevivir
heroicamente en el mundo incierto de los próximos 10
años más. - El horizonte del año 2014-.
Suena casi de ciencia ficción pero si retrocedemos
igual cantidad de años (1994) parece que fue ayer.
El principal problema es, según mi opinión,
que en el estómago los papás percibimos, por
múltiples razones fundadas aunque difusas, que no lo
estamos haciendo bien y peor, que hay un error conceptual
garrafal en los
paradigmas en que nos estamos basando.
Lo más facil es atacar al sistema educacional e incluso
a la globalización o a la economía de mercado,
pero a mi juicio, son sólo síntomas visibles
y desesperados de nuestros propios miedos, que insisto, tienen
justificación.
Volviendo al año 1994, les recuerdo violentamente-
que ese año aún no existía la Internet
en la forma que la conocemos (era un cuento más bien
universitario) y que a partir del año siguiente aparecieron
muchas actividades nuevas y otras simplemente desaparecieron.
Para que decir delas empresas, muchas de las fortune 500 aparecieron
ese año y se dedican a actividades inimaginadas un
año antes, como Google o Yahoo o Amazon. Les recuerdo,
para vuesto terror que no existìa el MP3 y la música
era vendida en medios físicos, principalmente cassetes.
No existian obviamente los DVD`s y el mundo era analógico.
Se imaginan el terror de un estudiante que iba a entrar a
la universidad el año 1993 sobre su posible elección
si hubiera visto en una bola de cristal que un huracán
llamado Internet se estaba levantando más allá
del océano y que un gurú de esa época
le hubiera contado el mundo digital del año 2004. Aterrador,
sin duda.
Pues señores, alármense y preocúpense
con justa razón cuando miren el año 2014. Efectivamente
nuestros hijos no están siendo entrenados para esa
realidad y peor aún, ya tenemos las primeras señales
de profesionales cesantes o laborando en actividades muy alejadas
de lo que se les vendió cuando entraron a la universidad
o mientras estudiaban.
A mi juicio, las necesidades del futuro tendrán mucho
mas que ver con las capacidades sociales que con las capacidades
técnicas, las capacidades emocionales que con las capacidades
de análisis . De hecho creo que el estudio tenderá
a un contìnuo de muchos años con breves períodos
de update y reorientación y ello en la vida laboral
mas que en la previa, universitaria. De hecho estoy muy de
acuerdo con algunos que predican la enseñanza formal
de la tolerancia, la empatìa, la acertividad, como
materias de colegio y las pràcticas de trabajo en equipo,
sociología y tolerancia a la frustación en la
universidad. El viajar y aprender otras lenguas y culturas
serán también factores claves. Las carreras
universitarias deberían disminuir drásticamente
su duración y la mismas universidades deberán
adaptarse a ser centros de reorientación más
que de enseñanza académica.
Los colegios deberán ser mas abiertos y mucho menos
rigurosos en las materias y estandares académicos y
mucho màs en la preparación social de los individuos.
Muchos de los que leen este articulo me darán la razón
de que hoy están realizando una actividad muy alejada
a lo que estudiaron y que su actual situación tiene
mucho màs que ver con la vida misma que la profesión
que escogieron y peor aún, hay un dejo de desadaptación
y angustia, que se percibe en los propios silencios, entre
sus sueños de jóvenes y la realidad adulta ...
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