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Esconder la
cara ... un país de secretarias, intermediarios y mails
(como en todas las cosas, no son todos, pero hay muchos ...)
por Jaime Alée (25/03/2003)
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Mi secretaria: La secretaria de don xx, dice que él
está muuuy ocupado esta semana y que también
lo estará la próxima, por lo que me indica que
la llame el 24 de Abril y ella verá qué hacer
...
- Yo: Dile que es urgente, que por favor se lo diga
a él y le dé mi nombre y mi cargo (cuestión
fundamental en un país sin títulos honoríficos,
como lord o marqués)
- Mi secretaria: Ya se lo dijo, pero él ... no
le respondió nada (¿?) . (Es decir, me
imagino, la miró en silencio con la mirada perdida
en lontananza ...)
En Chile por alguna razón inexplicable y ancestral,
tenemos pánico a decir lo que pensamos e incluso es
mal visto, es decir, somos el antónimo de la acertividad.
Ello conlleva el sofisticado desarrollo de métodos
de hacer entender lo que queremos, sin decirlo.
Mientras más críptico, mas educado. Mientras
más se niegue, más importante.
Esta costumbre nacional, debo reconocerles, me altera sobremanera.
Me imagino con ello el tipo de forecast de los vendedores
de seguros, de isapres, de cobradores, etc, donde esta práctica
nacional los convierte en héroes anónimos del
vivir en burocracia extrema. Me imagino además, los
frutos económicos que esto se traduce en las compañías
telefónicas, con millones de llamadas ineficaces sin
otro destino que conversaciones formales para chutear conversaciones
...
Pues bien , ahora hemos llevado esta técnica de la
comunicación sutil a los mails. Si se envía
un mail a un ejecutivo que uno no conoce demasiado bien (no
hablo de anónimos) , éste simplemente no responde
nada. Silencio digital.
En las últimas dos semanas he solicitado, en mi calidad
de gerente general de NEC, al menos 6 reuniones importantes
(a mi juicio) a pares míos, las que no han sido aun
respondidas por los afectados o cuyas secretarias o intermediarios
han respondido más o menos como el dialogo del principio.
Algunos de esos ejecutivos son del ámbito de la empresa
privada y otros de la pública. A todos se ha llamado
al menos en 4 oportunidades y se les ha enviado fax y mails
indicando el tema.
En Chile somos 500.000 empresas, de las cuales un 1%, o sea
5.000 pueden considerarse empresas medianas a grandes. Es
decir, unos 20 mil ejecutivos públicos o privados tenemos
la responsabilidad de administrar en la práctica este
país. Si nos creemos el cuento que estamos separados
por castas y que estamos ungidos por nuestro prestado
cargo, entonces nos merecemos por muchos años seguir
siendo un país mediocre de personas mediocres. ¿Qué
queda entonces para los 15 millones restantes de chilenos
que tienen muchísimo menos responsabilidades que nosotros?,
¡Por favor! Cómo podemos hablar de productividad
si tenemos a medio país perdiendo el tiempo.
He intentado infructuosamente de hacer entender que no todo
lo que digo está relacionado con el negocio. Que no
siempre quiero vender productos de NEC y que me molesta que
me traten como un vendedor de chucherías. A veces tengo
ideas interesantes para Chile. Que como chileno y más
de 22 años de Ingeniero en la industria de las TIC
, pionero en muchas cosas, tengo también una misión
personal para entregar a mis hijos un mejor país.
Señores ejecutivos públicos y privados: Uds
también son responsables de sus omisiones y de su dejar
hacer. Den la cara, todos entendemos que estén súper
ocupados, o que simplemente se sientan presionados y
no deseen hablar, hasta humano es, pero no es algo personal.
Uds. representan una institución, así que es
parte de vuestro trabajo y deber. Un mail también es
un mecanismo razonable de comunicación, pero prestarse
al juego de la persona importante es al menos ridículo
y aunque no lo vean, patético. El juego de las promesas
no cumplidas, lleva a un chileno medio a ser seis veces menos
productivo que un gringo. Prácticas medioevales en
un mundo ultra comunicado. Temores a ser descubiertos en nuestras
debilidades y por ende ciegos a ser aprendices.
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