CORONAVIRUS Y LA NUEVA NORMALIDAD: ingenuos deseos, lo concreto y el peso de las evidencias



Hace apenas un par de meses, por primera vez en la historia del planeta desde la caída de un meteorito hace 65 millones de años, un shock global instantáneo, afectó a la mayoría de nuestra especie humana en tiempos igual de breves y transversales, afectando la vida diaria de la especie dominante como lo haría un balde de agua en un hormiguero, generando desconcierto y descontrol total en la rutina de vida de las hormigas. Podría haber sido un meteorito, pero por suerte fue una explosión controlada que nos dejó paralizados sin destruir nuestra especie, como sí ocurrió con los dinosaurios. Hoy estamos haciendo control de daños como podemos y pareciera que vamos a salir atropelladamente, como las hormigas, hacia un nuevo hormiguero, que pensamos, deberíamos construir con mayores precauciones.

En los primeros días (esto se cuenta en días) debimos simplemente huir, atrincherarse, aguantar y esperar que el balde de agua se calmara.


Dejamos congelada nuestra rutina global y paralizamos nuestras vidas. La hiperactiva especie humana entró en hibernación. El resto del planeta en general, descansó un momento. Algunos animales entraron a las ciudades. Se acabó la polución urbana. Escuchamos el silencio y El planeta respiró un par de bocanadas..


UNA OBRA EN CINCO ACTOS


Los líderes políticos de todo el mundo comenzaron a actuar en medio del descontrol, desnudando sus fortalezas y también sus debilidades e incompetencias (que son también las incompetencias de los ciudadanos que los eligieron o la idiosincracia de cada país). Primer acto,” es una tontería, no pasa nada.”, Segundo acto “sálvese quien pueda”. Cerrar fronteras. Cerrar ciudades. Cerrar barrios. Tercer acto, “aislarse en sus casas y asuman sus propios riesgos”. Cuarto acto (actual) , “Ya veremos…” .



Nótese que hasta este momento, las emociones son utilizadas para pedir comprensión al pueblo. Unidad. Luchar contra el enemigo. etc.

Nadie o todos tienen la culpa...



Pero sin duda viene el acto final, el responsable y más duro;

Quinto acto, “ Hay que rendir cuentas y pagarlas, nada es gratis, ni en las decisiones, ni en los costos humanos y materiales”…Muy pocos saldrán bien parados de ésta, la posterior investigación dará cuenta de las debilidades estructurales, la falta de previsión, las malas decisiones, las anomalías, los actos perversos que de seguro se cometieron y en medio de ello , los lamentos de los que seguirán sufriendo por sus muertos y por la pérdidas que seguirán aconteciendo por mucho tiempo, que por cierto incluye más muertos y mucho dolor para muchos seres humanos.

Este quinto acto, son los tiempos que vienen y forman parte de la esencia del ser humano, la venganza y el buscar culpables. Obviamente alentados por los aprovechadores de siempre, desde el mundo económico y obviamente desde el mundo político (indicios de esto ya lo percibimos en todas partes del planeta y será sin duda un fenómeno "in-crescendo").

Algunos pensadores ilusos, imaginaron en las primeras semanas de esta crisis, un renacimiento político, religioso, social, humanitario… nuevos y mejores tiempos. Nuevos paradigmas de humanidad y formas de vida. Cambios en los seres humanos, en las relaciones interpersonales, en el trabajo, etc. Yo creo que pasados un par de meses, es bastante claro que ello fue más un deseo emocional que una racionalidad del conocimiento de nuestra especie.

Hoy, apenas tres o cuatro meses después, estamos hablando de pobreza, hambre, falta de dinero, años perdidos de bienestar, incertidumbre y miedo , mucho miedo, del futuro.

Hemos descubierto en este trance de hormigas, que el nuevo bien común es el bien de las masas, por lo que la obsesión por los datos es brutal. Los “datos” significa saber que individuos con nombre, apellido y geolocalizados son de que categoría: “enfermos”, “contagiosos”, “ sanos pero irresponsables”, “superhumanos sanos que no pueden contagiar”, “hacinados”, etc.


Esos valiosos datos se están generando a través de los sistemas sanitarios, pero los sistemas de gobierno los desean tener con ansias , hoy las municipalidades, los gobiernos regionales, con buenas intenciones, pero mañana serán los sistemas de inmigración, los contratantes de trabajo, los vendedores de seguros y así nuevas industria nacerán y florecerán...

Ello sin duda llevará a un nuevo orden de control global nos guste o no, la mal denominada telemedicina será un gran negocio que involucrará compañías de seguros y prevención personalizada de la salud a distancia. Ello es bueno para los individuos, pero no olvidemos que es un gran negocio financiero también. (ver breve análisis en Linkedin)

Las evidencias de esta hipótesis están a la vista. Ello ya ocurrió hace años con similares discusiones al comienzo de la instalación de cámaras de vigilancia pública y que hoy no solo pululan por millones, sino que incluyen drones, vigilancia activa con reconocimiento facial y un espectáculo ( bien remunerado) de videos de asesinatos, asaltos, accidentes, etc. La realidad superó en este caso la fantasía ingenua del comienzo de esta discusión de derechos civiles hace un par de decadas.


También recordemos que después del 11S, hace 19 años atrás, se implantó un impensado nuevo orden policial global, que hoy aceptamos como manada, de ser todos sospechosos de portar armas, de querer cometer un atentando o violar las leyes (por lo que aceptamos pasaportes segregados, revisiones personales impensadas en los aeropuertos primero, que nos quiten un perfume o una cortapluma y a la basura en nuestra cara... sin mencionar que ello se extendió a muchas otras instalaciones o edificios posteriormente).


Hemos reclamado y puesto en el cielo los últimos años respecto a la violación de datos personales, del seguimiento obsesivo de nuestros actuares, deseos y sentimientos por parte de robots que nos intentan vender soluciones a nuestras supuestas necesidades. Pero este reclamo es una gota en un vaso de agua y todos lo sabemos.

LA NUEVA NORMALIDAD


Los instrumentos tecno-sociales sin duda cambiarán. El trabajo se flexibilizará, las compras a distancia se masificarán, algunas tecnologías se sofisticarán, la educación madurará en una nueva era, nacerán nuevas “google´s ”, nuevas empresas , nuevos modos de vida, etc, etc. Es cierto, muchos serán más “felices” y muchos también mas “infelices”.

Sin embargo, a mi juicio, el orden mundial será sacudido PRINCIPALMENTE por fenómenos esencialmente de raiz humana, que eligen/derriban gobiernos, que incentivan la geopolítica, el populismo, quienes manejan los presupuestos y el dinero y por último por los idealistas políticos basados en la fé de sus propias convicciones y dogmas, que “creen” tener la verdad de la solución social de un mundo mejor y más feliz y que saben mesiánicamente trasmitirlo y con ello manipular al común humano que sufre su sino y vive su transitar por este mundo.


Un común humano homogéneo (ricos, pobres, viejos, jóvenes, rusos, españoles, latinos, etc) que fue sacudido psicológicamente en los ahora, recordados para siempre, primeros cuatro meses del 2020 y en forma de un shock simultáneo, a nivel de miles de millones de individuos. Eso es lo que marcará la diferencia del nuevo orden.

A mi juicio...Las evidencias apuntan a que ;


El futuro vendrá principalmente del acto Quinto, mencionado previamente, es decir del juicio de las hormigas enojadas por la forma en que no se cuidó que el hormiguero siguiera funcionando como hasta ahora... Ojalá me equivoque, como tantas veces...pero no olvidemos que esto comenzó por un fenómeno geopolítico. (ver columna)

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