Licitación del litio: una decisión sin sentido de Estado



Respuesta abierta al senador Francisco Huenchumilla respecto a la columna con el mencionado título publicada en “El mostrador” de fecha 3 de Enero del 2022 (LINK Columna El Mostrador) (LINK columnas comparadas)


Al leer la mencionada columna, noté que se prestaba perfectamente para poder argumentar con evidencias a una serie de enunciados o slogans que suenan muy racionales, pero que contienen hipótesis, que al no mencionarse y cuantificarse simplemente se pasan por alto. Eso es justamente el común de los discursos políticos, la falta de evidencia y el exceso de verso, convincente y en cierto sentido irresponsable. (Palabras como oro blanco, futuro, baterías, políticas industriales, se escriben como estiletes para que el lector se emocione con lo que lee).

Podría no contestarla, tal vez hacerlo con una carta al “director” contenida en limitadas palabras impuestas por el medio, podría haber enviado un Twitter, pero en acotados caracteres y la hinchada fanática hubieran dejado mi mensaje tergiversado al máximo. Por ello decidí como ciudadano común, usar las redes sociales inteligentes, una columna pública y orientada a ciudadanos pensantes que puedan, si les parece, expandirla y eventualmente que llegue al mismo senador Huenchumilla o algún personero del próximo gobierno

La columna del Senador, moderado, por cierto, básicamente se queja de la licitación recién adjudicada por el gobierno para explotar litio por parte de los incumbentes y nuevos actores en un volumen que aparecería exagerado, del orden de 2 Millones de toneladas en los próximos 20 años. Ello lo considera desleal con el próximo gobierno y la asamblea constituyente puesto que ellos deberían tomar esa importante decisión, una vez que decidan como será el futuro de nuestras materias primas, con planes de una empresa nacional del Litio o planes de nacionalizar la producción o con planes de generar mayores ingresos para Chile agregando mayor valor agregado o aumentando los impuestos, que se yo.

Suena razonable y sabio, sin embargo, adolece de sustento empírico ante algunas consideraciones bastante importantes, a saber:

a) Actualmente Chile (2do exportador mundial) exporta unas 140 Kton de Litio (LCE) refinado para un mercado mundial de 400 Kton el 2021. Chile es el único país, junto a Bolivia (que no tiene participación, pues no produce Litio) que declaró el Litio como material monopólico estatal y sí tiene una empresa nacional del Litio que ha generado solo gastos por US$ 1.000 Millones a la fecha.

b) Con las actuales cuotas autorizadas, luego de una sostenida inversión de los privados por décadas, Chile llegará a un tope de producción de unas 300 Kton el año 2025. Ese año (2025) se espera una demanda de 1,1 Millón de Ton en el mundo, principalmente Litio para baterías y baterías para autos eléctricos. Las “cuotas” que autorizó el dueño a sus arrendatarios, se agotan ese mismo año.

c) El famoso año de referencia, 2025, con las crecientes nuevas fuentes de producción en el mundo, se proyecta una oferta de 1,3 Millones de toneladas donde Chile caerá de su actual participación del 34 al 23%. (El Litio es muy abundante y solo falta tiempo para que aparezca mucha competencia, principalmente en los propios países de la demanda como EEUU, Europa, China que por razones geopolíticas decidieron incentivar las producciones locales).

Debe considerarse que una nueva explotación minera de Litio demora entre 7-10 años en iniciar sus operaciones y a un incumbente la mitad, en una ampliación de su operación.

d) El precio, hoy en una cima de US$ 18K/Ton probablemente caerá en ese tiempo a menos de US$ 10K/ton y tenderá a unos US$ 8K/ton en los años posteriores.

e) En el futuro más lejano, digamos en 20 años, el techo de la demanda se estancaría como máximo en unos 25 Mills ton/año. El precio se aplanaría bajo los US$ 5K/ton. Chile será en ese entonces uno de los 30 actores de la producción, con menos del 5% de participación, con suerte.

f) Tenemos entonces un escenario de demanda creciente de 0,4(2022)->1,1(2025)->25(2040) Mills Ton/año y precio decreciente 18(2022)->10(2025)->5(2040) KUS$/ton.

La pregunta correcta sería entonces: ¿Cómo debería hacerlo Chile si desea aumentar su beneficio y continuar siendo un actor no un extra de la obra?

ANALISIS Y EVIDENCIAS

Como PRIMERA conclusión evidente es que Chile debe acelerar al máximo un aumento de la producción para llegar al 2025 con ampliaciones de su volumen y aprovechar la racha del precio actual. (El dejar tiempo para meditar como se supone lo desean los políticos sin medir las consecuencias ni las evidencias, puede ser espantosamente caro y extremadamente ineficiente). Mas acción y menos verbo.

SEGUNDO, el Litio es ya estatal POR LEY en Chile pero nunca se ha realizado por parte del estado, la inversión millonaria que se requiere para extraerlo y refinarlo, como lo han hecho las empresas privadas que operan esa producción. No es entendible el sentido de la frase de “recuperar el Litio para Chile” a menos que se disponga de una bolsa de dinero y tiempo . Ya es tarde para invertir y además es absurdo y caro. No es el momento obviamente cuando se está en la recta final de la carrera en curso.

TERCERO, en los contratos del 2018, las regalías que recibe el país por “arrendar” sus exclusivos derechos son excelentes considerando que, antes de impuesto a la renta, las empresas pagan el 40% del precio de venta cuando supera los US$ 10K/ton (más otros beneficios). Si el precio cae de ese valor, Chile recibe proporcionalmente menos. Un precio más bajo en el futuro y menos producción, perjudica doblemente al país. Hacerlo solo para obtener el premio de destruir a empresas del sector privado es como llevarse la pelota para la casa. Lo que no se dice es que esas empresas (previsoras), ya participan activamente en el mercado mundial, con inversiones en otros países menos recelosos de ser explotados, como Australia, EEUU, Argentina, etc. O sea, ya tomaron precauciones y el único amurrado, Chile, se quedará solo con una pelota pensando amargado en su futuro.

MI OPINIÓN

Por todo lo anterior considero muy apropiado y responsable aumentar las cuotas al máximo posible y en el menor tiempo plausible. Ello implica aprovechar a los incumbentes locales, que tienen contratos ventajosos para Chile, que están hoy operando (SQM y ALBEMARLE) y que pueden acelerar la producción ampliando su actual operación. MENOR TIEMPO, MAS VELOCIDAD

Me pregunto además Sr Huenchumilla:

 

¿no sería lo lógico que los contratos recién firmados hace menos de 4 años por el gobierno de centro izquierda de la Sra. Bachelet sean la base de una política de estado considerando que fue un proceso largo y bien estudiado?

 

¿Por qué nuestro país debería esperar un cambio constitucional para mantener la base de sus ingresos mineros que son la fuente basal del presupuesto del día a día de nuestro país?

 

¿Es acaso un acto de orgullo político o de realidad ciudadana, pedestre pero pragmática? ¿Quién se hace responsable de jugarse el dinero de todos a la lotería, usted, los ideólogos… cuál es la garantía?

 

¿Cuál en el plan y los fundamentos asociados a todas estas ideas que andan dando vuelta, concretamente y cuál sería la lógica y beneficios en el mejor de los casos? .

 

Hasta el momento son solo palabras bonitas y cantos de sirena o gritos de guerra, pero nunca he visto un solo número, ni siquiera he escuchado el sentido o argumento coherente de esta expectativa desmedida ni tampoco he escuchado a nadie que se haga cargo si el proyecto fracasa y convertimos un autoinfligido daño irreparable a la fuente de nuestros ingresos más fiables y permanentes, simplemente porque, para los generales inspiraba una gesta heroica y bella.


Licitación del litio 2022 Columna y respuesta frente a frente, para análisis pausado
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